eliminación de polvo y desulfurización
La eliminación de polvo y la desulfurización son clave para mantener el aire limpio y limitar la contaminación ambiental. La eliminación de polvo, que consiste en capturar la materia particulada de los gases de escape, puede identificarse como su función principal, y la desulfurización se refiere a la eliminación del dióxido de azufre (SO2) presente en estos gases. Para el proceso de eliminación, se utilizan métodos como la filtración y la reacción química con el fin de lograr la mayor eficiencia posible. Las características tecnológicas incluyen filtros de mangas, precipitadores electrostáticos y sistemas de lavado húmedo o seco para tratar las emisiones de fuentes industriales. Las aplicaciones incluyen plantas de energía, fábricas de cemento y industrias de fundición de metales, donde se reducen drásticamente los niveles de contaminantes peligrosos que se liberan al aire.